Sol, solecito, caliéntame un poquito
La última vez que vi el sol hace como dos semanas Me hace falta sol como nunca antes lo había necesitado. Al día de hoy puedo decir que, después de casi nueve años viviendo en esta latitud, ya me acostumbré al frío y hasta podría confesar que me gusta. Hasta le encontré el lado amable porque desarrollé una nueva actividad: encontrar suéteres con motivos sorprendentes para paliar la falta de luminosidad de la moda hivernal. Desgraciadamente a lo que no me he acostumbrado y creo que nunca lo haré es a la falta de luz solar en invierno. Nada, absolutamente nada, se compara con la luz del sol para levantar el ánimo que últimamente anda muy bajo. En tiempos normales, por estas fechas, el invierno comienza a hacer estragos porque dependiendo cómo haya estado el otoño ya van cinco meses en la penumbra sin embargo en tiempos de Pandemia esto está tomando proporciones escalofriantes. Según recuerdo nunca antes me había pesado tanto el hecho de no tener luz pero según mi marido siempre en f...